Cuando nos montamos en el coche, nos sentimos como "aislados". Estamos en un pequeño espacio, dentro de la sociedad, pero protegidos en nuestra pequeña burbuja,lo cual nos hace sentir más seguros para atacar. Unos van escuchando música y canturreando, otros van inmersos en sus pensamientos, otros van hablando por teléfono, otros van estresados... pero lo que tienen en común es que no quieren que nadie les moleste.
Alguna gente opina que la agresividad al volante puede ser un síntoma de inseguridad, pero yo no lo creo así. Yo creo que hay muchos factores como: sexo, edad, carácter (más o menos nervioso), nivel de estres, conductores excesivamente cautos que provocan estados de nerviosismo, nivel de odio hacia la sociedad, poca cortesía y torpeza de maniobras de otros conductores, gusto por la velocidad... La velocidad, sí... esa sensación que nos hace sentir...
Creo que el coche acentúa aún más nuestro nivel de egoísmo y saca a relucir nuestros instintos más rudimentarios. Apuesto que si los coches fueran vehículos abiertos (como los de los campos de golf), nos cortaríamos más a la hora de sacar esa agresividad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario